miércoles, 28 de junio de 2017

LECCIÓN 31: TRANSICIÓN POLITICA

El concepto de transición política remite a un proceso de radical transformación de las reglas y de los mecanismos de la participación y de la competencia política, ya sea desde un régimen democrático hacia el autoritarismo, o desde éste hacia la democracia. En sentido estricto el concepto se aplica en torno al análisis del paso desde un régimen autoritario hacia uno poliárquico (Dahl:1961). Desde una perspectiva general, el término de transición hace referencia a un proceso de cambio mediante el cual un régimen preexistente, político y/o económico, es reemplazado por otro, lo que conlleva la sustitución de los valores, normas, reglas de juego e instituciones asociadas a éste por otros(as) diferentes (Santamaría:1982). Ello implica que las transiciones no siempre se circunscriben a transformaciones políticas, sino que también puedan afectar otros ámbitos. Así, y además de la esfera política, habría que referirse a la económica, institucional o a aquélla otra que afecta a la organización del Estado, y cuya conjunción en algunos ámbitos espaciales ha sido caracterizada como de una revolución sin precedentes históricos.

Resultado de imagen para tecnocratasHablar de tecnocracia en México se refiere a hablar del salinato. Los tres presidentes posteriores a Salinas se han distanciado por complete de dicho termino. Sin embargo, la idea tecnocrática sigue vigente en la actualidad. Por el gran impacto del salinato voy a enfocarme más en él, y resumir las otras dos corrientes de forma breve.
Tomando la concepción de tecnocracia de Sarah Babb (1998) se puede considerar tres etapas de la tecnocracia en México. En primer grupo de tecnócratas se creo en los anos sesenta, cuando el banco Mundial, el FMI o la FAO ofrecieron gran cantidad de becas de posgrado en el extranjero para estudiantes de economía. Estos economistas al regresar fueron ganando cada vez más terreno en el gobierno, no solo por su mejor formación matemática sino también por su mejor capacidad de hablar el ingles, lengua cada vez más oficial en los organismos internacionales. Estos economistas, de tendencia Keynesiana, tenían más en común con sus colegas en otras partes del mundo que con la burocracia mexicana. Esto fue particularmente notorio cuando se invitó a Nicholas Kaldor, un experto keynesiano de la Londo School of Economics (LSE) a la Secretaría de Hacienda para realizar un estudio de reforma fiscal. Mientras que los tecnócratas apoyaron incondicionalmente sus recomendaciones de política fiscal, la burocracia Mexicana dejó caer las reformas e impusieron unas reformas mucho más acotadas. (Babb 1998: 675) Hasta el día de hoy la burocracia Mexicana nos debe una reforma fiscal.
El principal interés de los políticos mexicanos era instrumentar políticas que complacieran a los principales actores políticos de la área nacional, mientras que los tecnócratas eran independientes, no tenían las presiones políticas y por consiguiente sus decisiones se basaban en la teoría económica.
Puede ser que este haya sido el motivo del Segundo grupo de tecnócratas –los salinistas- de olvidarse totalmente de las reglas democráticas, olvidándose tanto del pueblo como de los principales actores políticos. Este grupo se formó durante los setenta y ochenta, en especial en la Universidad de Chicago, y recibieron una ideología monetarista. El primer gabinete tecnocrático según Babb fue el De la Madrid, sin embargo, este tenía más en común con el nacionalismo de López Portillo que con la tecnocracia salinistas. Ejemplo claro fue el temblor de 1985, donde el presidente Miguel de la Madrid dijo que la ayuda internacional no era necesaria, que México tenía suficientes recursos y corazón para enfrentar la crisis. También las reformas monetarias no fueron impulsadas por el gobierno, como argumenta Babb, sino más bien por el Departamento de Estado y el Fondo. Sin embargo, estas dos instituciones lograron colocar cada vez más tecnócratas monetaristas en el gobierno y seguramente influyeron en la toma de decisión presidencial de 1988 así como en el fraude electoral.
Es así como comenzó la “época tencocrática” en México. Salinas fue electo mediante un fraude electoral en 1988, con grandes intenciones de reformar el sistema económico. Aunque Salinas jamás tuvo mucho reconocimiento en México si lo tuvo en el extranjero. En 1990 Robert Bartely del Wall Street Journal calificaba al gabinete salinista como el mejor del mundo. (Babb 1998: 683) Los tecnócratas salinistas trataron de resolver los problemas del país mediante una revolución económica, dejando de lado la política y la estructura social. Esto se debió a la formación neoclásica de los funcionarios, en la cual se cree que con las medidas económicas correctas a largo plazo los mercados entran en equilibrio.

La reforma electoral es producto del tiempo que vivimos. No puede entenderse al margen de las inercias que heredan a México los últimos seis años. Parecería que un golpe al IFE y a los medios era presupuesto de validez del discurso del PRD. Convenientemente sumado al resentimiento de algunos dirigentes del PRI con los medios que transmitieron las desfachateces de Arturo Montiel y con el IFE que próximamente volverá a sancionarlos por rebasar topes de campaña, el rencor se convirtió en mayoría.
Sobre estos rencores se asoma un elemento que los articula y los hace coincidir. Se trata de un revés a la inercia en que envolvió Vicente Fox al Estado mexicano. Se dice y se acepta que Fox entregó el Estado a medios y empresarios. Y se presume que parte de la reforma electoral es un golpe de timón que pretende arrebatárselo. Hay una intención indiscutible de reconstruir equilibrios entre el poder público y los poderes fácticos. Una intención que puede ser legítima y apropiada, pero que siempre acarrea el riesgo de caer en excesos y limitar la libertad.
Así, una reforma de claroscuros está muy cerca de ser parteaguas de una nueva forma de hacer política en México. Como todo, implica avances y costos importantes para la institucionalidad electoral en el país.

Resultado de imagen para el movimiento zapatista de liberación nacionalEl Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es una organización mexicana de carácter político libertaria, que en sus inicios fue militar. Su inspiración política es el zapatismo, el marxismo y el socialismo libertario, y su estructura militar es la guerrilla. Su objetivo es, según el subcomandante Marcos, "¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevo.”,1 y en la Declaración de la Selva Lacandona se estableció: "...lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz...lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático."
Salió a la luz pública en el estado mexicano de Chiapas el 1 de enero de 1994, cuando un grupo de indígenas armados intentaron ocupar siete cabeceras municipales el mismo día que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por Canadá, Estados Unidos y México, y conocido también como NAFTA por sus siglas en inglés, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuestionando al sistema político mexicano sobre sus promesas de modernidad. Su objetivo era el derrocamiento del presidente elegido y el establecimiento de una democracia participativa. Cabe aclarar que al principio, de ser un movimiento marxista leninista, cambian la estrategia de imagen al autocatalogarse como grupo que reivindicaba los derechos indígenas, quizás previendo que una imagen de guerrilla dura e ideológicamente desconectada de la mayoría del pueblo mexicano, no causaría la empatía ni el apoyo deseado, cuestiones que no se mencionan en la Primera declaración de la Selva Lacandona. Así mismo la improvisación de una imagen enigmática dada por el pasamontañas, que utilizaron debido al golpe mediático que significó la aparición de su vocero principal, el autodenominado Subcomandante Marcos con esta prenda, da cuenta de el excelente manejo de imagen, impactando en el imaginario popular mexicano, dado a recordar figuras históricas y hechos concretos por medio de simbología y actos de esta naturaleza, la creación de mitos. Tras la represión militar recibida, se emprendió una actividad política. Su mando es nombrado "Comité Clandestino Revolucionario Indígena" -Comandancia General (CCRI-CG) del EZLN.

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